No es Moguer-
Como te quiero mi pueblo, calles con paraísos, paredes de cal y soles amarillos.
Dulce y triste Dumesnil.
El dique adorador eterno de lunas y de niños pobres, pobres…
En los jardines de la iglesia un gentío se reúne a contar sus cosas, los niños de todos colores, cual traje de bufón, saltan en no se que cascabeleo caprino.
Me recuesto en la verja de piedra testigo de tantos momentos, y como un fantasma el aroma del bosque me cuenta que algo va a pasar, en frente igual que una serpiente, la ruta partió en dos las casitas pintadas de blanco.
JAJAJA, esto lo escribí cuando tenia 20 años, aun sigo amando a Dumesnil, la iglesia,las canchitas,la estacion de tren, el Bar Frances,la hermosa niña hija del cuidador del dique Mal Paso...
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