El hacha penetro lenta y despiadada, se derrumbo el gigante, solo se despidió del viento y del sol.
Ese fue su último verano…
¿Quién es el dueño del odio? ; No lo se.
Esta tirado en un romance grotesco con la tierra; se están amando.
Pobre de mi alma convertida en pájaro, ya no podrá volar en sus ramas, ya no habrá quien se tiña de oro y cobre.
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