Ey, ¿qué no entienden? Este no es mi mundo.
Este es el mundo de mis hijos, el mundo de tus hijos.
Ey, matas árboles, y yo en una vida pasada era un sauce.
¡ mira si me matabas¡ quien te contaba que en arroyo de la Mesada hay un gran romance entre una mojarrita y un duende de pantalones rayados.
Ey, no tires bolsas en el monte, ayer una tijereta casi quedo atrapada, y no hubiera podido cuidar a mi niño cuando anda a caballo.
No entiendes que la leña se corta para el horno de hacer pan, y no para sembrar soja y hacer barrios privados...
Ey este no es mi mundo, ya te dije es el mundo de nuestros hijos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario