viernes, 7 de enero de 2011

VERBOS FATALES


Complicado

Sentir emociones es complicado, amar temer partir verbos fatales,

vivir conjugado en ellos no se torna placentero

cuando uno hace un mejunje con la palabra felicidad.

la cabeza complica nuestra mísera existencia, digo por lo fugaz…

quisiera pensar menos escribió un poeta mal ávido.

Pero no solo es la problemática propia sino que también esta uno sujeto

a los devenires del corazón de los demás,

de su amor, de su odio, de su estado de ánimo…

ellos también lidian con amar temer y partir.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Sol de Alto Perú-( para los Gonzalez )



Pablo Neruda

Alturas de Macchu Picchu
Sube a nacer conmigo, hermano.
Dame la mano desde la profunda
zona de tu dolor diseminado.
No volverás del fondo de las rocas.
No volverás del tiempo subterráneo.
No volverá tu voz endurecida.
No volverán tus ojos taladrados.
Mírame desde el fondo de la tierra,
labrador, tejedor, pastor callado:
domador de guanacos tutelares:
albañil del andamio desafiado:
aguador de las lágrimas andinas:
joyero de los dedos machacados:
agricultor temblando en la semilla:
alfarero en tu greda derramado:
traed a la copa de esta nueva vida
vuestros viejos dolores enterrados.
Mostradme vuestra sangre y vuestro surco,
decidme: aquí fui castigado,
porque la joya no brilló o la tierra
no entregó a tiempo la piedra o el grano:
señaladme la piedra en que caísteis
y la madera en que os crucificaron,
encendedme los viejos pedernales,
las viejas lámparas, los látigos pegados
a través de los siglos en las llagas
y las hachas de brillo ensangrentado.
Yo vengo a hablar por vuestra boca muerta.
A través de la tierra juntad todos
los silenciosos labios derramados
y desde el fondo habladme toda esta larga noche
como si yo estuviera con vosotros anclado,
contadme todo, cadena a cadena,
eslabón a eslabón, y paso a paso,
afilad los cuchillos que guardasteis,
ponedlos en mi pecho y en mi mano,
como un río de rayos amarillos,
como un río de tigres enterrados,
y dejadme llorar, horas, días, años,
edades ciegas, siglos estelares.
Dadme el silencio, el agua, la esperanza.
Dadme la lucha, el hierro, los volcanes.
Hablad por mis palabras y mi sangre.

jueves, 16 de diciembre de 2010

escucho el Perfume de la tempestad

Oculto entre tanta melancolía ya no se puede ver más allá de la planta de naranja.

Toda una gran promesa tirada en la pelopincho de luxe casi una parodia del futuro, ji que loco todo este mundo piletas de plástico, sentimientos por el facebook.

Será como hay que ser, no hay más remedio que ser; dijo el gurú de Valeria del mar.

Casi extraño el agua del cielo, casi que no recuerdo mis alas, solo mis muñones se frotan ferozmente contra mis glúteos y ella parada allí en mis sueños como una artemisa loca, como esperando…

escucho el Perfume de la tempestad

viernes, 10 de diciembre de 2010

OCTÓGONO


Me gusta la coca cola capitalista e imperialista, pero solo eso me gusta de esta ideología.
Me gustan algunos nombres como Mora,Emma,Lisandro,Roma, Nehuen, ...y algunos programas de tele; y otros no, aunque estén bailando por un sueño.
Tampoco me gusta la palabra, convulsión y me rio con octógono.
Amo muchas cosas realmente,odio muy pocas pero profundamente...el apio por ejemplo.

martes, 19 de octubre de 2010

GOLPEANDO LAS PUERTAS DEL CIELO


Mamá, llévate esta insignia de mi 
No puedo usarla nunca más
Se está poniendo oscuro,
muy oscuro para ver
Se siente como que estoy golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Mamá, pon mis armas en el suelo
No puedo dispararlas nunca más
Aquella nube fría y oscura está bajando
Se siente como que estoy golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
Golpeando las puertas del cielo
TU MEJOR COMIENZA A OLFATEAR
TU PROPIA GRADUACIÓN DE SUBYUGACIÓN
PORQUE ES SOLO TU CONTRA TU ANDRAJOSO LÍBIDO,
EL BANCO Y EL EMPRESARIO DE UNA FUNERARIA,
POR SIEMPRE HOMBRE Y NO SERÍA SUERTE
SI PUDIERAS SALIR VIVO DE LA VIDA


bob dylan

lunes, 18 de octubre de 2010

SCARAMANZIA






Un nuevo juego ligué
donde sos la heroína
Scaramanzia, cábala de amor virtual
Scaramanzia para un Sony samurai
Y voy a comer del pastel
que llamas "la vampira"
Scaramanzia, cábala de amor virtual
Scaramanzia para un Sony samurai
Yo solo espero vivir tus juegos
y luego no quiero que vuelvas a ser
como eras antes, no!
Me voy a ir junto a vos
bien lejos de este mundo Scaramanzia,
cábala de amor virtual
Scaramanzia para un Sony samurai
La buena felicidad dicen que no se nota
Scaramanzia,
cábala de amor virtual
Scaramanzia para un Sony samurai
Hoy todos somos gente del pasado
y la alucineta es que nadie quiere volver
a ser como antes,
no!

PATRICIO REY Y SUS REDONDITOS DE RICOTA.

miércoles, 13 de octubre de 2010

PAYASO TRISTE






De un ataque al corazón
esta tarde se murió un payaso.
Lo mas divertido del caso
que mientras su cuerpo estaba inerte,
la gente aplaudía y aplaudía,
al mismo tiempo pedía
qué él repitiera su muerte.

Es al payaso en esta vida
a quién Dios lo destinó a sufrir,
pues tiene que hacerte reír
aunque tenga su alma herida.

Con mi sonrisa fingida tengo
penas que ocultar,
más si yo, el payaso, pudiera hablar
y contar mis amarguras
hasta las almas más duras podrían conmigo llorar.

Al ver mi cara pintada
todos ríen con placer
sin llegar a comprender
que mi vida es desgraciada

si lanzo una carcajada
todos creen que es de alegría
más no comprenden que la suerte impida
que más riendo estoy,
es un paso más que doy
en pos de mi tumba fría.

No pidáis que me ría
que de mi propia risa me espanto,
he reído tantas carcajadas de dolor
en este mundo traidor.

Me han enseñado a reír con llanto
y llorar con carcajadas.
Mañana cuando el payaso muera
todos lo echarán al olvido
más de mi que te has reído
nunca mas te acordarás
como música pasajera
que viene y se va.
Por eso público querido
usted que me ha brindado su aplauso
que me llena de gozo,
el último aplauso te pido y quedarme satisfecho
poniéndolo en tu carne y
llevándolo en nuestro pecho
como dos payasos bien agradecidos.


Alberto Olmedo